Tal día como éste, con mamá hospitalizada, Baltasar entró a saludarla y le entregó un regalo. Algo que nunca supimos para qué servía.
Ese detalle me lleva a revisar mi recuerdo.
En sus últimos días, desde urgencias el veinticinco, no tengo rastro de cómo fueron los días de su última Navidad. El dos de febrero nos dejó desolados.
Papá estuvo un tiempo disfrutando de la vida. No mucho.
Él no llegó a la de hace diez años. Nos dejó en septiembre, el día que hubiera hecho noventa y un años. También tras un tiempo de hospitalización.
Para mí ya no hay Navidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario