miércoles, 15 de abril de 2026

Desgaste

Vas viviendo ausente de ti. Ni al espejo miras. No ves esos cambios que un día te asaltan sorprendiéndote.

El desgaste no para, aunque tú no lo ves.

Quienes te miran, provocan en ti el gesto respuesta a su mirada.

Para encontrarte, no valen espejos. No valen ellos. Sólo interiorizarte y sentirte.

Hay días mejores. Hay días peores. Nada se para. Sigue en activo, mientras el cuerpo resiste y el alma le acompaña.

Quieres volar, e imaginas.

Recuerdas.

Estuviste allí.

Ese día vuelve a ti.

A ella la vida la despedía.

A mí, otro día, también.

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