miércoles, 27 de mayo de 2026

Novelarse. Malas madres

Caminaba en la oscuridad con toda seguridad. Sabía qué pasos dar, y qué esquivar.

Era el trayecto de recuerdo permanente, a casa, bajo iluminación de bombillas o luna. Los ojos se adaptaban a las formas y giros que dabas. Entraba tras un iluminado anochecer bajo farolas y vida activa. Llevaba libros y cuadernos, estuche o plumier.

Volvía después de pagar con tiempo un castigo injusto.

Escolarización en tierna edad, de los cinco a los diez por cumplir, en aquel colegio clasista, donde me quisieron achicar.

En ese castigo, nos tenían en aula cerrada y maloliente, con las internas.

Peor ellas. No tenían ese retorno que al fin me liberaba.

Allí me hicieron fuerte.

Resisto tormentas y negativas de un mundo mal trazado, donde valer no vale.

Te humillan si pueden.

Amar el conocimiento es mi estímulo vital.

No lo pudieron anular.

Lo que me atrae y estimula me lleva a profundizar.

Malas madres. Monjas que exigían y no sabían llegar al alma de una niña que fui en aquellos cincuenta y sesenta.

Fui dando pasos con seguridad.

No hay comentarios: