viernes, 23 de octubre de 2026

23 de octubre

23 de octubre 

La fecha es importante. Desde el cinco de julio, a horas de cumplir setenta y dos; porque mi vida se rompió. Aunque no del todo, y aquí de nuevo recupero rutinas.

Primero pensé que tenía ante mí un camino en soledad, si las consecuencias de la operación de mi compañera de vida me privaban de su continuidad.

Entré en ese bucle mental que prevee posibles caminos, a cual peor.

Primero la entrega y vigilancia, atendiendo con cuidados constantes su recuperación primera.

Cuando la confianza dejaba espacio vital y esperanza, un nuevo golpe. Ese material. Marcado por día señalado. El diez de agosto. De ese no daré detalles. Queda entre lo que no se comparte.

Primero el golpe, dentro de esas circunstancias, te hace reaccionar sin mucho grado de respuesta, pero la mente te la vuelve a jugar, poniéndolo por delante de lo demás.

Tienes que actuar. 

Supuso dejar a mi compañera y marchar a atender ese tema.

Dejarla parecía imposible. De todo lo básico me hacía cargo, pero di ese paso.

Volví para estar en las revisiones de cirujano y especialista y volví a marchar.

Ella ganó en autonomía.

Esa segunda ausencia fue más larga.

Asegurando y solucionando volví.

Las rutinas de una y otra vuelven a funcionar.

Mis miedos allí están, pero no te puedes amilanar.

miércoles, 5 de agosto de 2026

Viaje

​Aterricé en la Tierra. Saliendo a la luz un seis de julio.

En este viaje la he pifiado muchas veces, pero aún sostengo mi lance.

Me he ido dejando en el camino ideas que creí imprescindibles.

Aguanto la resistencia de un encuentro único e irrepetible.

Esto era amor, cuando creí que amar venía por el ángulo que el tiempo ha difuminado.

Hay un temor presente al que hago frente.

Estamos y seguiremos mientras podamos.

Aguantando como podamos.

Esta es la razón de seguir en este plano.

jueves, 11 de junio de 2026

Duelo

​Cuando veo fotografías antiguas de lugares familiares me entra una sensación extraña. Pienso en esas personas que captó la fotografía. Pasaron por allí, por donde yo anduve también. No están. Yo en un futuro que veo venir tampoco estaré.

Esta sensación se hace duelo sobre mí.


miércoles, 27 de mayo de 2026

Novelarse. Malas madres

​Caminaba en la oscuridad con toda seguridad. Sabía qué pasos dar, y qué esquivar.

Era el trayecto de recuerdo permanente, a casa, bajo iluminación de bombillas o luna. Los ojos se adaptaban a las formas y giros que dabas. Entraba tras un iluminado anochecer bajo farolas y vida activa. Llevaba libros y cuadernos, estuche o plumier.

Volvía después de pagar con tiempo un castigo injusto.

Escolarización en tierna edad, de los cinco a los diez por cumplir, en aquel colegio clasista, donde me quisieron achicar.

En ese castigo, nos tenían en aula cerrada y maloliente, con las internas.

Peor ellas. No tenían ese retorno que al fin me liberaba.

Allí me hicieron fuerte.

Resisto tormentas y negativas de un mundo mal trazado, donde valer no vale.

Te humillan si pueden.

Amar el conocimiento es mi estímulo vital.

No lo pudieron anular.

Lo que me atrae y estimula me lleva a profundizar.

Malas madres. Monjas que exigían y no sabían llegar al alma de una niña que fui en aquellos cincuenta y sesenta.

Fui dando pasos con seguridad.

sábado, 25 de abril de 2026

Amar

​Me atrae la distancia de los cuerpos. Ese tacto que se busca. Ese beso y ese abrazo. Esa fuerza que me impulsa.

Lo llamo amor, cuando el instinto manda y dirige, porque el camino a seguir muchas veces se concluye mucho antes de partir.

No hubo primer amor.

Sólo el de madre, pero para esto no cuenta.

El amor llegó, tras ensayos de acierto y error.

La mirada sabe ver antes de reconocerlo, e insinúa sin saber.

Nos tocamos en ese juego taciturno en muchos instantes, sin saber.

Llegamos a la frontera, con la duda y el impulso, pidiendo paso o entrando empujando.

Nos dejan acceder, o esquivan con más o menos delicada actitud.

Nadie cede si antes no hubo mensaje y sensación.

Hay errores. Encuentros para el olvido.

Ese es el juego. Esa es la búsqueda entre almas que en los cuerpos atrapadas tantean como ciegas a través de poros en piel.

miércoles, 15 de abril de 2026

Desgaste

​Vas viviendo ausente de ti. Ni al espejo miras. No ves esos cambios que un día te asaltan sorprendiéndote.

El desgaste no para, aunque tú no lo ves.

Quienes te miran, provocan en ti el gesto respuesta a su mirada.

Para encontrarte, no valen espejos. No valen ellos. Sólo interiorizarte y sentirte.

Hay días mejores. Hay días peores. Nada se para. Sigue en activo, mientras el cuerpo resiste y el alma le acompaña.

Quieres volar, e imaginas.

Recuerdas.

Estuviste allí.

Ese día vuelve a ti.

A ella la vida la despedía.

A mí, otro día, también.

domingo, 1 de marzo de 2026

Novelarse 45

 En mi infancia

Campos y amarillo de las espigas maduras en verano.

Huertas y árboles frutales.

Río libre.

Acequias.

Tapias.

Barro después de la lluvia.

Familia.

Los tíos de Francia. De París. En agosto.

Julio en Barcelona. Agosto con los catalanes y los franceses.

Comidas familiares.

Helados de hielo.

Regaliz.

Chufas.

Cacahuetes.

Pipas.

Las uñas pintadas en casa de mi tía. Hermana de papá.

Pintando vestidos a princesas dibujadas en retales de papel vegetal, cogido en la calle, de unos despachos que debían ser de arquitectos. Con los pintauñas, esmaltes, que me daba mi tía D, cuando les quedaba poco.

Libertad de idas y venidas.

Confianza.

Ensayos de jota.

Alpargatas y castañuelas.

Comer más de lo esperado. Crecimiento rápido.