sábado, 25 de abril de 2026

Amar

Me atrae la distancia de los cuerpos. Ese tacto que se busca. Ese beso y ese abrazo. Esa fuerza que me impulsa.

Lo llamo amor, cuando el instinto manda y dirige, porque el camino a seguir muchas veces se concluye mucho antes de partir.

No hubo primer amor.

Sólo el de madre, pero para esto no cuenta.

El amor llegó, tras ensayos de acierto y error.

La mirada sabe ver antes de reconocerlo, e insinúa sin saber.

Nos tocamos en ese juego taciturno en muchos instantes, sin saber.

Llegamos a la frontera, con la duda y el impulso, pidiendo paso o entrando empujando.

Nos dejan acceder, o esquivan con más o menos delicada actitud.

Nadie cede si antes no hubo mensaje y sensación.

Hay errores. Encuentros para el olvido.

Ese es el juego. Esa es la búsqueda entre almas que en los cuerpos atrapadas tantean como ciegas a través de poros en piel.

miércoles, 15 de abril de 2026

Desgaste

Vas viviendo ausente de ti. Ni al espejo miras. No ves esos cambios que un día te asaltan sorprendiéndote.

El desgaste no para, aunque tú no lo ves.

Quienes te miran, provocan en ti el gesto respuesta a su mirada.

Para encontrarte, no valen espejos. No valen ellos. Sólo interiorizarte y sentirte.

Hay días mejores. Hay días peores. Nada se para. Sigue en activo, mientras el cuerpo resiste y el alma le acompaña.

Quieres volar, e imaginas.

Recuerdas.

Estuviste allí.

Ese día vuelve a ti.

A ella la vida la despedía.

A mí, otro día, también.

domingo, 1 de marzo de 2026

Novelarse 45

 En mi infancia

Campos y amarillo de las espigas maduras en verano.

Huertas y árboles frutales.

Río libre.

Acequias.

Tapias.

Barro después de la lluvia.

Familia.

Los tíos de Francia. De París. En agosto.

Julio en Barcelona. Agosto con los catalanes y los franceses.

Comidas familiares.

Helados de hielo.

Regaliz.

Chufas.

Cacahuetes.

Pipas.

Las uñas pintadas en casa de mi tía. Hermana de papá.

Pintando vestidos a princesas dibujadas en retales de papel vegetal, cogido en la calle, de unos despachos que debían ser de arquitectos. Con los pintauñas, esmaltes, que me daba mi tía D, cuando les quedaba poco.

Libertad de idas y venidas.

Confianza.

Ensayos de jota.

Alpargatas y castañuelas.

Comer más de lo esperado. Crecimiento rápido. 


martes, 24 de febrero de 2026

Novelarse 44

 Cierto. Me tuve que construir un territorio propio. No fue fácil.


Así empecé ayer un pensamiento sobre mi vida.

En mi nacimiento nada auguraba los pasos que daría en mi vida.

Siendo niña cumpliría las expectativas familiares y sociales.

Empecé muy pronto con ese gesto de contemplación y fantasía.

Sufrí el rechazo.

Aquel niño no tenía ningún interés hacía mí. Las niñas me descubrieron y avergonzaron.

Confiada compartí con ellas mis anhelos.

Escribieron en las paredes mi nombre añadiendo que estaba por él.

Aquel año, en primero de bachiller en el instituto, compartíamos aula con los chicos, por razones prácticas. Se estaba construyendo un nuevo instituto. El curso siguiente nos separarían. El nuevo sería para ellos.

La niña que instigó en mi contra, avergonzándome frente a quienes llevaban la academia a la que íbamos no siguió estudiando. Eso me liberó. Éramos vecinas. Mirando a ese episodio de mi vida, reconozco el daño que me hizo en ese tiempo.

Cuando tejen en tu contra aprendes más.


viernes, 13 de febrero de 2026

Lecturas. Apunte

 La violencia descarnada en las novelas escritas me produce cierto desasosiego.

En la ficción fílmica me distancio más.

Es una emoción que se me atraganta.

Me pregunto si seguir leyendo o dejarlo.

Hay una realidad que supera la ficción; pero imaginarla no me trastoca tanto.

Hay novelas, como Cadáver exquisito, que no me producen ese desgarro, porque no las autentifico.

La violencia descrita e imaginada en lo real es mordaz. Me hiere.

Un disparo o una puñalada no tienen esa carga.

Los golpes y ensañamientos sobre las víctimas me hacen sentir su proximidad.

La pantalla distancia y neutraliza. La lectura interioriza.


jueves, 12 de febrero de 2026

Apuntes

 Del 11 al 12 de febrero

Otro día llega a su final.

Si la lluvia nos tenía atrapados, ahora vienen vientos de levantar por los aires lo inimaginable.

Las tierras reblandecidas no aguantan y las raíces no podrán sostener árboles en calles y parques.

Todo irá por los aires.

Este año nos vino torcido desde el primer día.

A mí me tiene sufriendo las consecuencias de virus y bacterias que con el mal tiempo me cuesta superar.


12 de febrero

¿Qué palabra dada se niega?

No prometas si no puedes o no quieres dar u ofrecer.

Se llega si se puede.

Lo demás es querer calma y salir de esa indemne.

Abandonas a su suerte, cuando no puedes hacer nada o hacerlo te expone.

Tomar partido es desvelar tus intenciones.

Te escondes.

Eludes.

Dudas o no quieres exponerte.

——


El viento, amo y señor, arranca de raíz árboles, tira cornisas sobre temerarios transeúntes y capos de coches estacionados en los márgenes.

Ese día se interrumpe la cotidiana vida escolar. Los niños sin clase, en casa no aguantan. Necesitan calle y juego. Van a los parques, tragando arena y polvo que el aire en movimiento levanta.

Tantos días en impermeables y bajo paraguas los puso insoportables.

Son seres próximos a la naturaleza, y ésta se manifiesta en su nerviosismo e inquietud.

Ventolera viene, ventolera va.

Tocaba disfrazarse. Comer tortilla u otra cosa tradicional.

sábado, 17 de enero de 2026

Novelarse 43

 


Me duele la cabeza. 

Trasteo e intento esperar.

Hay unos microorganismos que me dan la lata.

Cinco días a antibiótico.

A ver si les para los pies.

Empecé el año no muy bien.

Confío en los anticuerpos que se van formando y me salvan.

Tenemos batallas que se libran entre nuestros tejidos, y soportamos a base de químicos que hasta hoy ofrecen farmacéuticas que se lucran y usan a su beneficio.

Si la medicina curara no habría negocio.

No nos mata, pero tampoco nos salva.

Y sus pruebas con otros virus y bacterias nos tienen bajo control.

No me vacuné. Nunca lo hice por las gripes. Contaba con medios naturales, pero esta vez se me complicó.

Ni la mascarilla me libró.