martes, 10 de julio de 2007

viernes, 29 de junio de 2007

Claro de luna


Te miro a los ojos
hermoso recuerdo
escuchando el silencio
del viejo pasado

Bajo al ocaso
del tiempo presente
se siente la vida
se siente la muerte

Cercena la herida
de ola batiente
recorriendo los ayes
de ronco silencio

Retomo la senda
camino despierto
entre tanta gente
que nada siente

Me miro en tus ojos
me siento valiente
Amada del alma
querida de siempre

Compañera mía
mi vida
Siempre
que los días vienen

Recorro el recuerdo
de tiempos oscuros
Persigo la luz
entre tus silencios

Me mezo contigo
en un mar de espuma
De noche me abrazas
bajo el claro de luna

Anna, 19 de Junio de 2007

jueves, 28 de junio de 2007


Tirita la carne
el corazón se hace trizas
se rompen los arcos y cuerdas
amor en esa esquina
la del encuentro fortuito
la de la letanía
rompen los ecos del alma
la carne que resucita
Al fin el deseo no es otro
que el de yacer unos con otros

Si negamos que la carne se conduce y reconforta
¿En qué quedamos?
En lúgubre propuestas
que llenan de dolor y deseo insatisfecho
No hay más hecho
que el de la carne que pide
y la respuesta que alcanza

Anna, 2 de Junio de 2007

sábado, 23 de junio de 2007

viernes, 15 de junio de 2007

Del adentro y del afuera


Del adentro y del afuera he construido un pasado y de nuevo vuelvo a ello enredando la maraña del recuerdo olvidado.
No sé bien de dónde vengo.
Recojo ese recuerdo abyecto y me inyecto en pura vena el veneno de un pasado no halagüeño.
Vuelven ecos denodados de un silencio contenido en ocaso retenido.
He pacido por caminos de estrellas y entre luces confusas que me han dado el falso aliento de esperanza renacida, de agua para sedienta medida.
Aquí de nuevo he venido a correr nuevos riesgos para saber de vidas ajenas que se cruzan e interfieren entreteniendo mi sino.
Pareciome que de largos días y noches vengo, que un largo recorrido temporal ha mediado entre aquí y allá.
De pronto se me hace presente que transité en otro tiempo algo que ahora reconozco como nuevo e inédito.
24/04/07



Este texto procede de un momento en que busqué poner en marcha un nuevo blog. Partía de la denominación de otro anterior.
Hoy estoy con la mente espesa por el calor y el estrés que produce la frustración.
Es tal que mi memoria parece haber olvidado y omitido cosas que parecían estar seguras en ella. Así me siento desde ayer.
Hay funciones de la memoria que sufren un cierto embotamiento. Es el calor, es el cansancio,...
Mi teclado también se atasca, pero será fácil reponerlo, no así mi mente que poco a poco manifiesta esa carencia.
Días atrás padecí una terrible migraña y las secuelas están en este estado de confusión que ahora manifiesto.
Una de mis cuitas era el recorrido por la memoria. Quería mover recuerdos. Lo he hecho. Para eso ha servido mi bloggear.
Ahora veo la necesidad de reducir todo este abanico expansivo que he dado en crear. La palabra no es la precisa ya que aunque sea un proceso creativo, el que parece se da, no es tal. Más bien es un dejarse llevar por la ventolera del momento y seguir el transcurrir de un loco pensamiento que se antepone a cualquier otro intento.

Habrá que esperar

Será cuestión de tomárselo con calma. En myblog no se abre ningún blog. Ayer machaqué tres de los seis que no se podían ver. Dado que suelo entretenerme de cháchara por allí y era imposible hacerlo como se suele, me dediqué a poner orden en mi navegador. Era tal la cantidad de enlaces seleccionados desde tiempo atrás que me dediqué a ponerlos en carpetas. De esos he ido a una dirección de la que traigo esto para ver si me anima el día.

jueves, 14 de junio de 2007

Ayer miércoles

Ayer miércoles no tuve tema para escribir aquí. Seguí con mi tema en chugar. Había encontrado una noticia en ya.com, sobre los calzoncillos de los chicos y me pareció que podía lanzarlo en aquel ambiente más comunicativo.
El martes, a última hora de la tarde, al revisar mis correos vi la noticia y preparé un post retando a los chicos de myblog para que explicitaran sus gustos. Ayer el tema me dio para más y seguí con ello. Hubo dos momentos, mientras editaba, en que se perdió la conexión con myblog. Pensé que la cosa empezaba de nuevo a fallar, pero seguí preparando los contenidos y reservándolos en archivos. Ultimamente suelo hacer carpetas del día y en ellas coloco los archivos que preparo. Antes sólo guardaba los textos que quería conservar.
La cosa parecía que iba perfectamente y eso me dio confianza.
Estaba haciendo un repaso general por los correos y las listas cuando me sorprendió que no hubiera movimiento, siendo el momento del día en que más se mueve el personal actualizando y entrando con nuevos posts. No sospeché, sólo me pareció extraño. Te acostumbras a sentir los pulsos igual que en lo cotidiano cuando miras la calle y algo ha cambiado te parece extraño, pero no le das la importancia que tiene hasta que tienes más datos.
Fue entrando a mi página para ver como la dejaba. Una última ojeada antes de cerrar la conexión y apagar el ordenador. A partir de eso visité otras páginas de la lista y cuando me dirigí a la de Alnair constaté que se habían borrado los contenidos de los posts. Hoy vuelvo a mirar y encuentro el panorama que dejé ayer.
Me dirijo aquí para explicitar lo que ha pasado.
No es lo mismo. Ahora cabe esperar una caída total del sistema. Homero propuso un desplazamiento y puso en marcha una posibilidad de comunicación. No hay ganas de irse de allí. No es sustituible un sistema en el que cuando entrabas a las listas veías al personal paseándose por la calle. Era concurrido. Algo así como cuando sales a dar una vuelta en mi ciudad natal, Huesca, depende de la hora que lo haces sabes que te vas a encontrar a tus amigos dando un paseo y de vez en cuando te vas a parar a charrar un rato e intercambiar chascarrillos y sonrisas.
En otros espacios se puede hacer, pero no de forma pluridireccional.
En los comentarios que otros dejaban en un blog entrabas como quien entra en un corrillo donde se está hablando de algo que le interesa, compartiendo el contacto con tod@s, no sólo con un@. Esa es la pérdida. Esa es la razón por la que me quedé allí y me cuesta tanto dejarlo. Son mis amigos.