martes, 21 de febrero de 2012

Se fue

Se fue

Los años pasados fueron de duelo.
Ella, mamá, estaba enferma y tenía el cuerpo quebrado en dolores y muchas limitaciones.
Terminamos el año con su última hospitalización.
El mes de Enero no está en mi calendario.
Pasó rápido y en instante.
Horas que no pesaban en mi reloj interno, a su lado.
A penas tuvo Febrero.
El uno, me habló. Serían sus últimas palabras.
Me dijo que papá y ella se habían querido mucho, mucho, mucho...
Que todo es mentira.
Con sus gestos me indicaba que se iba.
Su corazón ya no resistía la vida.
El día 2 durmió. Un coma metabólico del que no salió a flote.
En la madrugada del 3 expiró.
Fueron los días más fríos.
Sentí el frío calado en mis entrañas.
Su cuerpo, aún caliente, recibió nuestras caricias.
A papá se lo comuniqué con llanto.
Al verme, supo que ella se había ido.
Nos abrazamos los tres. Mi hermano no ha mojado con lágrimas su dolor. No puede. Ella era todo para nosotros.
Al tiempo que mamá moría, papá sufría síntomas de fiebre aguda y tos.
Esa noche, médicos de guardia para él y llamada forense.
¿Coincidencias o señales?
Ayer, papá nos dijo que ella había hablado con él. Que le había dicho que estaba bien. Que le había preguntado si él estaba bien.
Se le veía sereno.
Temimos que su marcha le desgarrara.
Hemos querido estar a su lado.
Cada día duele más la ausencia de mamá.
Su presencia es irreemplazable.
¡Se fue!
He quedado huérfana.
Mi hermano dijo que medio huérfanos.
Papá está. Él, últimamente, le decía 'mamá'. Había dejado de decirle 'Pilar!. También se ha quedado huérfano. Ha perdido a su compañera, tras 63 años de matrimonio.

http://aflordepiel.bligoo.es/se-fue

jueves, 26 de enero de 2012

Alerta

He despertado pensando en ella.
No consigo centrar mi mundo en este estado de alerta.
Ayer, cuando llamé al Hospital, dormía.
Al empezar este día mi pensamiento ha ido a ese lecho lejano que quisiera alcanzar.
Espero el momento adecuado para saber más.
Su mente quebrada y el dolor, les llevó a calmarla.
Si fue un descanso reparador, será buena nueva.
Si fue un paso más al retroceso en el proceso de cura, nos rompemos.
La duda me tiene en vilo, pero debo esperar.
Este estado de alerta me quema.
Dejarlo todo es descuidarme.
Eso me retiene.
Hay quienes la tienen a su cuidado.
Mañana iré a su lado.
Seguirla desde la distancia es parte de mi supervivencia.
Vamos quemando etapas.
No sé cuantas.
Una anciana puede estar en ese estado durante mucho tiempo.
Si sale de ésta, tendrá que adaptarse a su nueva limitación.
Herida, su mente confunde la realidad.
Es su realidad que no diferencia.
Argumentarle no es algo que admita.
Recuerdo una conversación con mi difunta tía Emilia.
Pienso que mamá está en ese momento.
Son cuerpos que atrapan la mente.
Cuerpos que se van agotando con la mirada de una mente despierta que pierde las ganas de vivir por agotamiento.
Sin la medicina no se puede seguir a delante.
Con ella la mente sufre por los límites que encarcelan un cuerpo que pierde su capacidad de subsistencia, pero que se mantiene con esa química que alarga una vida que no se sostiene.
Se quiere curar, pero sufre el desengaño y su mente la lleva por callejones oscuros de desolación.
Se sabe querida y eso la anima a luchar.
Es esa lucha la que consigue que alargue su mano y siga.
¿Cómo?
¿Cuándo?
¿Abandonará?
No quiere dejar sólo a papá.
En el momento que claudique, sentirá que la fuerza del allá la arrastra para siempre jamás.

miércoles, 25 de enero de 2012

Sense



Duermo el silencio opaco de mis huecos vacíos.

Aún no te has ido, pero tu mente desvaría, dejándome huérfana de tu cordura y sonrisa.

Mis gorjeos te son molestos.
Me haces callar.
Me hieres inconsciente.

Ando a la deriva en una nave desvencijada.

martes, 24 de enero de 2012

Se me rompen las entrañas

He hablado con ella.
A su pregunta sobre cuando voy, le he dicho que el fin de semana, pero algo se me ha abierto.
La veo distinta.
Está rota.
Está herida.
Un abismo que la arrastra.

He escrito (en un papel):

Abismo que debo afrontar.
Me siento en malestar.
Me cuesta ordenar ideas.

lunes, 23 de enero de 2012

Que esta vida es...

Que esta vida es un juego del que no tenemos las cartas ni otras piezas semejantes.
Las estoy pasando mal.
Sufro con el sufrir familiar.
Mamá parece que sale de ésta.
Marché a su lado pensando que no tendría más oportunidades, pero ahora regreso con esperanza.
Temo el tajo del corte que me caerá encima cuando sea definitivo su adiós.
Entonces, confiada, me habré asentado en ese estado de continuidad que nos hace pensar que mañana es previsible.
Mi pobre cuerpo serrano no soporta tanta presión.
He regresado a mi casa y he notado que mi cuerpo estaba agotado y mi alma casi ausente.
Este medio es parte del aire que respiro. Por ello vengo a la pantalla a dejar huella de mi estado de ánimo.
Es posible que mañana vuelva a su lado.
Separarme de su lado ha sido un desgarro.

lunes, 16 de enero de 2012

Presagios

Presagios en la noche.
La banda al pasar va descolgando notas del cielo.

Anochece en mi soledad.
Nunca tan profunda y dolorosa.

Ahora la parca se acerca al ser que me dio la vida cobijándome en su vientre y arropando mis miedos.

Espero que en su último suspiro la música amanse su consciencia del fin.

viernes, 13 de enero de 2012

Vivir

Escuchamos y leemos noticias que descuentan esperanza y alegrías.
Vivir a su pesar y continuar.
No ceder al desánimo y transitar con el temple en afirmativo.

Este proceso en movimiento tiene factores individuales y de grupo.
En lo grupal están mal dadas.
Ha habido abuso de poder y excesos de cierto sector que afecta a todos en general.
Las noticias pregonan sobre ello.
Reacciones que se pregonan, no sé bien con que intención.
Es la prensa del horror.
El amor es nuestro recurso.
No debemos caer en la disolución.
De él nacerá la solidaridad.
De él la energía para bracear y mantenerse a flote.
Si en el entorno que se tuvo hasta el momento, no es posible seguir, será cuestión de ponerse en movimiento y buscarse la vida en otras circunstancias.
Entre todos podemos.
Dejemos de alimentar a quienes nos avasallan.

Cuando estaba en el vientre de mi madre, ella y mi padre pensaban marchar a otra ciudad o al extranjero para buscarse la vida.
Al constatar mi presencia decidieron hacerle frente a la vida y no moverse.
Pasaron por todas. Salieron a delante.
Lucharon a brazo partido con decisión y ánimo.

Nos hemos vuelto una sociedad que derrocha recursos y productos.
Toca poner coto al propio uso de la energía y tomar decisiones de supervivencia.

En tu lugar, no sé que haría, pero sí en el mío.
Cada cual se aplique su propio destino, tomando el mando y no dejando eso en manos de otros.
De nada vale lamentarse y quedarse quietos.
Pasar a la acción que nos saque del barro en que nos dejamos meter por mercantes que ven en nosotros productores y consumidores.
Dejemos de alimentar la bestia que nos engulle.